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La motivación en el trabajo

La motivación es una mezcla de pasión, propósito, toma de decisiones y compromiso. Es una energía interna que nos lleva a los seres humanos a lograr una meta o poder realizar un sueño.

La vida actual está repleta de momentos de alto stress y problemas, que hacen que a veces desistamos de seguir el camino de nuestra inspiración en cualquier orden de la vida. Si esta situación la llevamos a las empresas y sus empleados, la motivación es uno de los temas más difíciles de manejar y lograr, porque los cambios permanentes y la situación de inestabilidad, hacen que por el contrario la desmotivación se acentúe en la gente.

Si  volvemos a su definición esencial, la motivación son los estímulos que mueven a las personas a realizar determinadas acciones, y persistir en ellas para su culminación. Está muy relacionada con la voluntad y el interés. Es la raíz dinámica del comportamiento, los determinantes internos que incitan a una acción.

Actualmente tiene aún vigencia la famosa Teoría de la Pirámide de Maslow, donde la motivación va variando en pos del crecimiento y la autorrealización de la persona, a medida que se van cubriendo las necesidades básicas de la vida. Se debe pasar por cuatros niveles para llegar al verdadero desarrollo individual:

El primer nivel son las necesidades básicas, fisiológicas (hambre, sed, etc.). Luego vienen las de Seguridad y Protección, tercero las Sociales y el cuarto son las necesidades de Estima y Reconocimiento. Para llegar, por último a la quinta de Autorrealización.

El cuarto nivel de Estima y Reconocimiento es el que deben tener en cuenta las empresas para lograr, crear y mantener motivada a su gente. El Reconocimiento de la persona es uno de los principales motivadores. Saber que estamos haciendo las cosas correctamente refuerza nuestra energía y convicción para lograr metas. Las Organizaciones están compuestas de individuos y el reconocimiento nos fortalece, hacerlo ayuda también a la comunicación y nos aumenta la energía positiva para vivir.

Existen actividades muy sencillas pero prácticas que estimulan la motivación de nuestros equipos de trabajo. Entre ellas se destacan:

1- Afirmaciones Verbales: hablar positivamente, utilizar un lenguaje de suma no de resta fortalece y potencia para seguir luchando por metas y sueños en conjunto. A veces no percibimos el “cómo” decimos las cosas a nuestra gente, influye tanto en sus acciones actuales como futuras.

2- Escribir metas: hacerlo ayuda a entenderlas, por esta razón cada persona debe hacerlo para permitir revisarlas más adelante. Siempre se presentan cambios por lo que es necesario revisarlas, porque nos ayudará a hacer los ajustes necesarios. Si esto se comparte y se trabaja luego como equipo es mucho mejor. A través de toda meta debe haber una razón personal para alcanzarla, sino no sirve.

3- Visualización creativa: brindar la posibilidad de imaginar, para crear una imagen mental de uno mismo mientras concreta los sueños o metas. Nunca debemos dejar de lado el aspecto de imaginarnos mejor y hacer lo nos hace feliz.

Podemos empezar por aquí, ejercicios simples y que cada quien puede hacer por sí mismo y poner en práctica, más si lo estimulamos desde nuestro rol de Gerentes y/o Supervisores. Luego existen técnicas más complicadas que podremos revisar en otro artículo.

Todas estas son maneras de reforzar y mantener viva nuestra motivación en el trabajo. Este es un tema muy amplio que merece mayor atención por parte de los altos Directivos de las empresas porque apunta a lo central de los recursos de su empresa que es la gente.