Artículos y Publicaciones

Herramientas para enfrentar los cambios laborales en el 2015

Estamos transitando una época de cambios a nivel global en todas las organizaciones e instituciones, tanto públicas como privadas, que directa e indirectamente afectan a nuestra región latinoamericana. Poder trabajar en la actualidad, generando un ingreso económico, depende de muchos factores que antes no teníamos en cuenta,  y que han hecho que las condiciones para obtener, tener y mantener un trabajo, sean muy distintas.

Si las condiciones externas son tan diferentes, ¿cómo hacemos para cambiar y adaptarnos a las mismas, y mantenernos activos laboralmente? Cómo hacemos para tener más libertad de elección en nuestras acciones diarias, y de esta forma tener más poder para crear nuestro presente y futuro con mayor seguridad. Cómo hacemos para ser los autores de nuestra propia historia. Cómo hacemos para que esto se transforme en una actividad laboral, que aparte que nos genere un ingreso, nos haga sentir bien.

Algunas soluciones

Hay que partir de la utilización de herramientas que nos permitirán cambiar y lograr los objetivos propuestos. Debemos partir de la relación cerebro – mente,  donde el primero es como un hardware y la mente un software. La actividad mental son nuestros pensamientos y emociones que corren por nuestro sistema operativo que es el cerebro. El potencial cerebral que tenemos para crecer, aprender y desarrollarnos es todavía desconocido. El cerebro posee una increíble capacidad de cambio. Puede crecer y cambiar en respuesta a las experiencias de vida y mejora en lo que le pidamos que haga. El cerebro puede mejorarse con el tiempo a diferencia de muchos otros órganos de nuestro organismo.

El conocimiento profundo sobre uno mismo es la piedra angular que nos permitirá cambiar con más eficacia y de forma sostenida. Hay que tomar riesgos, siempre hay espacio para crecer, pero para lograrlo hay que salir de la zona de confort y abrirse a nuevas posibilidades.

Si partimos del Autoconocimiento podemos comenzar con un ejercicio:

Mapa de acción 

Comprometerse a cambiar para tomar una nueva dirección en la vida profesional y personal puede ser emocionante pero también  nos puede producir mucha angustia. Cada quien debe diseñar un mapa de su territorio  para identificar donde quiere ir. Como para cualquier viaje, es necesario saber que llevar en la maleta. En este caso empacamos el autoconocimiento  y el crecimiento profesional y personal.

Hay que registrar los resultados, como si fuera un diario, ayudándonos con herramientas, registrando progresos, reconociendo victorias, y tomar notas en el camino.

Estanislao Bacharach establece unos pasos a seguir en este camino del Autoconocimiento:

1- Definir cuál es el nuevo camino o nuevo destino: identificar y escribir al menos dos objetivos, uno personal y uno profesional, que se quiera alcanzar en este año.

2- Trazar el punto de partida: esas creencias y valores que van a mantenernos bien parados y orientados hacia nuestro norte. Son aquellas situaciones o eventos en los cuales uno sabe que no va a “transar”, que son de mucha importancia para uno y son innegociables. Escribir hasta cinco de estas creencias y valores.

3- Espicificar los comportamientos desde tres perspectivas diferentes:

a) Identificar y escribir cuáles son los comportamientos y acciones actuales que se hacen y que producen resultados sólidos y beneficiosos para uno. Los que sentimos naturales, y en los cuales el rendimiento es regular y sencillo. Comportamientos y acciones que uno quiere seguir, sostener y fortalecer en el tiempo.

b) Considerar las áreas donde los comportamientos no están produciendo los resultados que se esperan. Hay que identificarlos, escribirlos y detallar dos acciones específicas que van a ayudar a cambiar cada uno de ellos.

c) Determinar y escribir los comportamientos nuevos que necesitamos empezar a incorporar. Si consideramos la meta profesional, qué es lo que actualmente está funcionando y planeas continuar. ¿Qué necesitas cambiar? ¿Que necesitas empezar a hacer? A medida que se identifica cada comportamiento, las acciones específicas que se necesitan en cada categoría serán casi evidentes.

4- Escribir en nuestro “diario de viaje” seis nuevas iniciativas de acción para cada mes: tres deben estar enfocadas en el objetivo profesional y tres en el objetivo de Autoconocimiento o crecimiento personal.

Creo que este ejercicio hecho con compromiso y disciplina, nos abrirá un camino nuevo para el área de trabajo que quizás antes nunca habíamos tenido en cuenta.

Si el gran paso para el cambio es aprender sobre uno mismo, la clave estará en vivir nuevas experiencias poniéndole atención positiva, estableciendo expectativas coherentes y valiosas que orienten y motiven el cambio. Esto nos permitirá buscar y encontrar un trabajo adecuado de acuerdo a nuestras características personales, no todo viene dado  y condicionado desde afuera. Es uno de los retos que tenemos para el año que se inicia.

 

Autora: Alicia Bertoni