Artículos y Publicaciones

25 Años en Recursos Humanos en Venezuela

El 1988 fue un año de hechos importantes para Venezuela, situación que desemboca en una explosión social en 1989 y que marca un hito histórico en el país. Por primera vez, las empresas comenzaron a evaluar sus recursos humanos bajo otra óptica, preparándose a considerar que la estabilidad no era un denominador común en las organizaciones, tanto públicas como privadas.

Se comenzó a citar, y a utilizar, cada día más la palabra crisis en todos los ámbitos.  A nivel mundial se comenzaba a hablar de mercados globales y regionales, sin tener aún muy claro qué consecuencias tendría esto y cómo repercutiría en todos los países. En los noventa este modelo se afianza y las empresas empiezan a evaluar que para ser competitivas debían cambiar muchas políticas y procesos, porque su competencia trascendía las propias fronteras del país y las podían encontrar en cualquier otra región del mundo.

Dentro de este marco global, podemos afirmar que los últimos veinticinco años han sido de cambios trascendentales en el mundo laboral, y marcan un antes y un después en este sentido.  Aún no tenemos conciencia de ello porque somos los propios protagonistas de este cambio y los parámetros de antes ya no nos sirven y los nuevos aún los estamos armando.

En la década de los noventa, la principal fuente de reclutamiento de personal era la prensa escrita, a través de grandes avisos en los principales periódicos del país, y estos procesos llevaban un mínimo de 3 meses. Había que recibir CVs en papel  por diferentes medios de envío. Papeles iban y venían en viajes interminables. Se guardaban  miles de hojas de papel que ocupaban archivos y oficinas enteras. Se buscaban oficinas con espacio suficiente para guardar mucho papel. Me arriesgaría a decir, que eso era lo primero que pensaba  una empresa si tenían una mudanza o traslado de oficinas, los papeles antes que la gente. Y luego de recibir los CVs había que actualizarlos, trabajo arduo y nunca bien completado, para poder tener cada movimiento de trabajo que hiciera la persona. Cuando se lo contrataba habían pasado ya varios meses desde el inicio del primer contacto.

¿Cómo era la dinámica interna de trabajo? Cada reunión de Gerencia necesitaba ser organizada con mucho tiempo de antelación, y en general ameritaba viajes y traslados de un lado a otro, lo que lentificaba cualquier toma de decisión. Las capacitaciones del personal, en temas específicos, se planificaban mucho tiempo antes según las necesidades que se detectaban en el momento. Muchas veces cuando esto ocurría, ya la necesidad había sido resuelta de otra manera, y se capacitaba al individuo en algo que ya no era prioritario.

La estructura organizacional era rígida, los cambios de un puesto a otro de trabajo no eran rápidos porque incluso los Sistemas de Evaluación eran lentos. El Desarrollo de Carrera en una empresa lo marcaba la especialidad en un área, no había diversificación ni cambios a otras áreas. Nunca se podía pensar por ejemplo, que un Ingeniero podía ocupar un cargo en Recursos Humanos o un Especialista en Recursos Humanos llegar a ser un Director de Mercadeo. El rango de edad de un Gerente superaba en promedio los 45 años. Un profesional no cambiaba más de dos o tres veces de trabajo y ya sobre este número se consideraba alta rotación. Los traslados de un país a otro eran infrecuentes y no seguidos.

A fines de los noventa, se dan los grandes cambios con consecuencias que aún estamos evaluando y nos cuesta predecir el futuro. Irrumpe Internet y cambia el mundo.  En 1998 aparecen las primeras Bases  de Datos on-line, se revolucionan las fuentes de reclutamiento apareciendo portales generales y especializados.  Aparecen sistemas de capacitación y cursos on-line. La mayoría de las reuniones de Gerencia pasan a ser virtuales y las entrevistas también. Los compañeros de trabajo y los jefes están ahora en cualquier parte del mundo.

Todo cambió vertiginosamente, se acortaron los tiempos de respuesta para todo y exige una mayor efectividad en los resultados de las empresas. Las estructuras organizacionales son ahora flexibles, se puede trabajar desde cualquier lado, y la motivación y la autogestión se convierten en condiciones necesarias para tener éxito en el trabajo.

Las Organizaciones no pueden esperar a formar un Gerente durante muchos años. Por eso ahora los Gerentes son más jóvenes, toman decisiones todos los días arriesgando muchas veces por lo que podrían cometer errores,  pero deben seguir el ritmo actual de cambios permanentes. Les toca a estos jóvenes ser gerentes cuando aún su vida personal está en desarrollo, por lo cual el equilibrio entre ambos mundos, el personal y laboral cobra una mayor importancia cada día. Ya no se ocupa un cargo o posición por años. Es común ahora en las empresas cambiar de funciones, área, proyecto, país y región.

En todo este mundo acelerado, abierto y globalizado lamentablemente las empresas venezolanas parecen estar como en una isla y con una gran incógnita por delante con respecto al futuro que les tocará manejar. En 2013 se ve un país que se alimenta, construye y se mueve por las importaciones y donde la producción nacional disminuyó a cifras alarmantes. Como consecuencia de todo esto, la fuga de talentos ha sido enorme, en todas las especialidades y niveles. Siempre se consiguen muy buenos profesionales y trabajadores venezolanos que aportan a otros mercados laborales en el país que uno visite.

Muchas empresas aún permanecen el país, sortean todo tipo de dificultades y trabajan con mucha mística. Gracias a esta apertura de comunicación y mercado aún podemos ver lo que pasa en el mundo, tratando  de mantener igual las fuentes de trabajo bajo circunstancias adversas. La lección aprendida de todos estos años es para los jóvenes de este lindo país donde han vivido y pasado tantas dificultades en los últimos años. Deberán  y podrán trabajar  por los correctivos que harán falta en los años venideros. Creo que tienen ya el temple necesario para hacerlo, y bajo el nuevo paradigma laboral podrán. Es cuestión de  identificar, desarrollar  y retener este talento joven.  Ahí está el futuro.

 

Autora: Alicia Bertoni